La organización propone 1.000 euros por explotación más 300 euros por hectárea ante el descenso de los precios y la pérdida de rentabilidad del sector
La Unió Llauradora ha presentado a la Conselleria de Agricultura una propuesta para establecer con carácter urgente una ayuda extraordinaria directa destinada a los viticultores profesionales de la Comunitat Valenciana, ante las dificultades que atraviesa el sector en el inicio de la actual campaña vitícola.
La organización plantea una ayuda de 1.000 euros por explotación, más 300 euros por cada hectárea de viñedo, con un máximo de 6.000 euros por beneficiario. El objetivo es compensar parte de los costes estructurales de las explotaciones profesionales y contribuir al mantenimiento de la actividad.
LA UNIÓ advierte de que las primeras ofertas de compra de uva de esta campaña se sitúan, en algunos casos, por debajo de los precios de la campaña anterior. Una situación que, según la organización, podría agravar la delicada situación económica de las explotaciones, afectadas en los últimos años por el incremento de los costes de producción, la volatilidad de los mercados y las adversidades climáticas.
La organización pone además el foco en la progresiva reducción de la superficie de viñedo en la Comunitat Valenciana. Según los datos del Registro Vitícola del Ministerio de Agricultura, se ha pasado de 60.031 hectáreas en 2015 a 55.019 en 2025, lo que supone la desaparición de 5.012 hectáreas, un 8,3% de la superficie en una década.
Para LA UNIÓ, esta evolución refleja las dificultades de un sector cuya pérdida de superficie no solo supone una reducción de la producción agraria, sino también de actividad económica y empleo en las comarcas vitivinícolas. Además, advierte de las consecuencias que el abandono de viñedos puede tener sobre el paisaje, el mantenimiento de la actividad agraria, la fijación de población y la prevención de incendios en las zonas de interior.
La organización recuerda que ya solicitó por escrito a la Conselleria de Agricultura, en diciembre del pasado año, una ayuda extraordinaria para el sector vitícola valenciano ante la pérdida de rentabilidad y el riesgo de abandono de explotaciones.