El fuego afecta ya a unas 700 hectáreas y ha obligado a evacuar preventivamente a unas 25 personas. Se incorporan 11 medios aéreos y la UME trabaja sobre el terreno.
El incendio forestal declarado ayer por la tarde en Tuéjar continúa activo y ha arrasado ya unas 700 hectáreas, dentro de un perímetro de aproximadamente 17 kilómetros.
Las llamas han obligado a la evacuación preventiva de unas 25 personas de la colonia de Benagéber, un camping y la aldea de Fuente Cabera.
En las labores de extinción, dos bomberos forestales han resultado heridos leves. Uno sufrió quemaduras y el otro resultó herido tras volcar una autobomba.
Ante la evolución del incendio, se han incorporado 11 medios aéreos procedentes de distintas comunidades autónomas y del Ministerio, mientras que desde ayer por la tarde también trabaja sobre el terreno la Unidad Militar de Emergencias.
El alcalde de Tuéjar Carlos Tarazón explicaba así ante las cámaras de À Punt qué supone este incendio y la impotencia que siente por la falta de recursos en el interior.
La lluvia y el miedo en Sinarcas
La lluvia es la gran esperanza de vecinos y servicios de emergencias ya que podría ayudar a la extinción del incendio, esta misma ha comenzado a caer en municipios cercanos, como Chelva, aunque de momento parece que lo hace con muy poca intensidad. La mirada está ahora puesta en la evolución de las condiciones meteorológicas durante las próximas horas.
Hasta que lleguen las precipitaciones, la situación podría complicarse, especialmente a partir de las once y media de la mañana, cuando está previsto que el viento pueda soplar con mayor intensidad.
En la comarca de Requena-Utiel la preocupación inunda también a los vecinos de Sinarcas que ven cómo se aproxima el incendio aunque todavía parece que no ha cruzado el embalse de Benagéber, frontera que protege, de momento, al municipio del avance de las llamas.
Por el momento el estado del incendio se mantiene en situación 2.